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Cómo mejorar el sistema inmunitario

Si ya de por sí es necesario tener un sistema inmunitario fuerte, en estos momentos de lucha contra el COVID-19 es de vital importancia para, en el caso de ser infectados, poder pasar la enfermedad de la manera más rápida posible y con efectos leves. Por ello, en este post vamos a darte las pautas para mejorar el sistema inmunitario.

 

Nuestro sistema inmune pierde fuerza cuando tenemos hábitos poco saludables como fumar, beber alcohol o el sedentarismo, pero otros factores como una mala alimentación, la contaminación o el estrés y la actitud negativa también son causantes de un sistema con defensas bajas.

Hay varios síntomas que nos hacen ver que tenemos un sistema inmunológico dañado, como la difícil cicatrización de heridas, dolores musculares, heridas en los labios o tener  más cansancio del habitual. Si cambiamos algunos hábitos seguro que aumentaremos nuestras defensas.

Tener una rutina física con ejercicios que estimulen el movimiento corporal, reforzará nuestra energía y nuestro sistema inmunitario. Se recomiendan los ejercicios aeróbicos que muevan todos los músculos pero de manera moderada, adaptándolos a nuestra condición física y sin excederse, ya que el sobreesfuerzo produciría el efecto contrario.

La alimentación es clave para mejorar nuestro sistema inmunitario.  No hay estudios científicos que confirmen la capacidad curativa de ciertos alimentos, pero sí se ha demostrado que la alimentación está relacionada con un mayor o menor nivel de nuestras defensas. La autoridad Europea de Seguridad Alimentaria reconoce ciertas vitaminas y minerales que cooperan en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario.

Minerales

Los minerales ayudan a que los anticuerpos se multipliquen y se fortalezca el organismo. Los más beneficiosos son: el cobre, el folato o el hierro que está presente en vísceras como el hígado, pescado o huevos. El selenio y zinc también son muy favorables y además están presentes en casi todos los alimentos.

 

Vitaminas

En cuanto a las vitaminas, todas son buenas para gozar de buena salud pero puntualizaremos en las vitaminas B, B6, B12 y C que regulan la respuesta inmunitaria del sistema frente un ataque externo. Las  B6 y B12 están presentes en alimentos como la carne, el pescado o las verduras de hoja verde, mientras que la vitamina C está presente en frutas, sobretodo en cítricos, verduras y hortalizas.

Las vitaminas A, D y E estimulan la producción de células principales para el buen funcionamiento del organismo. La vitamina A, que contribuye a mantener las barreras naturales contra infecciones, la podemos encontrar en una dieta equilibrada con lácteos, huevos y frutas como el melón y las cerezas.

 

Alfa Néctar tiene un alto contenido de vitamina B2, B6 y C  que participan en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario

 

Alimentos antioxidantes

También se puede introducir a la dieta alimentos antioxidantes, como la cúrcuma, que elimina toxinas y fortalece nuestro sistema, o alimentos como el ajo y la cebolla, que tienen componentes antivirales y antibacterianos. Ambos aumentan el nivel de defensas, mejoran la respuesta del organismo frente a virus y bacterias y favorecen el proceso de curación.

Las dietas ricas en grasas reducen la respuesta inmunológica, pero eso no quiere decir que debamos eliminar todas las grasas de nuestra dieta. Más que hablar de cantidad, hay que hablar de la calidad y procedencia de esas grasas. Consumir grasas monoinsaturadas como el aceite de girasol o la soja mejorará nuestra respuesta inmunológica.

 

Prebióticos y probióticos

Los alimentos funcionales, es decir aquellos que contienen pre y probióticos, son muy importantes para nuestra salud intestinal y la microbiota, pero también están conectados con otras partes de nuestro organismo. Por ejemplo, estos alimentos equilibran la microflora del colon, ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares o controlan la toxicidad de los alimentos. Los probióticos ayudan a proteger al organismo frente las infecciones, inflamaciones y alergias. Son alimentos que sufren un proceso de fermentación, tienen, por tanto, bacterias vivas que ayudan al correcto funcionamiento de la flora bacteriana, como el yogur o el kéfir.

 

Los probióticos ayudan a proteger al organismo frente las infecciones, inflamaciones y alergias.

 

Los ácidos grasos Omega-3

Los ácidos grasos Omega-3, además de fortalecer el sistema inmunitario, también tienen efectos cardiovasculares, visuales y cerebrales. Se puede encontrar en frutos secos como en las nueces, en semillas o en el pescado azul. Además, los frutos secos también  contienen la vitamina E, que aumenta la respuesta inmunológica además de ser una vitamina liposoluble. Esto significa que se necesita grasa para ser absorbida de manera correcta.

 

Alimentos perjudiciales

Pero no solo hay que tener una dieta rica y equilibrada, sino también eliminar aquellos alimentos que nos perjudican como los ultraprocesados, grasas saturadas, los azúcares añadidos y el exceso  de sal. También hay que estar bien hidratados por medio de zumos o agua, mantener un peso saludable y tener un descanso adecuado. Hay que marcarse horarios de sueño (7-8 horas) y de comida para tener una rutina y no desestabilizar nuestros relojes internos.

Como conclusión decir que una buena alimentación es la clave para tener una vida saludable y mejorar el sistema inmunitario.  No mantenerla tiene consecuencias en el organismo en general, hasta influir en la cantidad de defensas y glóbulos rojos que se producen. Debemos cuidarnos comiendo saludable, respetando nuestros límites y controlando los excesos.

Alfa Néctar es un buen aliado para mantener nuestro sistema inmunitario en forma, gracias a la gran cantidad de vitamina C que lleva cada botellita.

 

 

Complementos alimenticios. Es importante seguir una dieta variada y equilibrada, así como un estilo de vida saludable.